¿Qué competencia
representa para la autoridad del maestro?
La adopción de
nuevas tecnologías por parte de los establecimientos educacionales, representa
un cambio en el modelo del aprendizaje centrado en la enseñanza. Los
maestros se enfrentan a un desafío y a un cambio en las prácticas pedagógicas
que venían realizando. El profesor debe conocer las tecnologías, otorgarles
valor para adoptarlas y con ello asumir acciones de facilitador y guía del
aprendizaje, más que de transmisor de contenidos. El espacio educativo cambia y
con ello las interacciones entre los actores. El maestro debe procurar generar
interacciones productivas entre alumnos y los soportes tecnológicos (Fernández,
J.M., 2009b). La participación social, el aprendizaje colaborativo y la
apropiación de conocimientos son ejecutados por el alumno, intervenidos y
enriquecidos por la mediación del profesor.
¿Qué atributos
positivos tienen estas tecnologías?
La tecnología en sí
misma no presenta atributos positivos ni negativos, si bien el Smartphone en si no es el avance, sino
lo que podemos hacer con él. Si dicho uso lo llevamos al contexto educativo
podríamos destacar como atributos positivos las interacciones que se genera
entre los alumnos y maestros en función de las propiedades del dispositivo
tecnológico. Es la calidad de dichas interacciones la que incide en la
construcción del conocimiento, generando actividades que llevan a aprendizajes significativos
(Fernández, J.M., 2009b).
¿Cómo se le podría
sacar más provecho en un sentido curricular?
Mediante la
incorporación y uso de tecnologías y dispositivos móviles en las actividades
regulares de un curso. Al docente se le abren nuevas posibilidades y
herramientas que favorecen la calidad de interacción con los alumnos y la aplicación
de nuevas estrategias didácticas que faciliten y motiven la acción educativa.
¿Cuáles serían las
mejores prácticas de enseñanza-aprendizaje para su inserción en actividades
escolares?
Las prácticas
pedagógicas debiesen centrarse en el alumno, bajo el modelo educativo centrado
en la persona. En este modelo el alumno adquiere un rol activo, donde las
actividades se centran en la búsqueda de información, el análisis crítico y
reflexivo de ésta y el trabajo colaborativo entre compañeros y docentes. Un
buen ejemplo de estrategias didácticas son aquellas que se centran en la
búsqueda de información y la solución de problemas, así como el Aprendizaje
Basado en Proyectos (POL) entre otras. El objetivo de estas es que el alumno
adquiera una mayor responsabilidad en su aprendizaje mediante un proceso
constructivista (Heredia, Y. & Romero M.E., 2007).
¿Desde qué paradigma
de la psicología se podrían diseñar estas pedagogías?
El paradigma que
mejor se adecúa a las prácticas educativas señaladas en la pregunta anterior es
el sociocultural postulado por Vigotsky. Una teoría centrada en la sociedad, la
cultura y mediada por herramientas culturales para el desarrollo cognitivo.
Esta apunta a la Internalización, proceso mediante el cual las actividades
sociales se convierten en actividades mentales internas (Ormrod, J.E., 2008).
¿Los teléfonos
celulares promoverían habilidades descontextualizadas o prácticas situadas?
Los dispositivos
móviles forman parte de un contexto, de un entorno social y material.
Entendiendo las prácticas situadas donde el aprendizaje y el conocimiento
forman parte de los procesos cambiantes de la actividad humana (Fernández,
J.M., 2009), los smartphones promoverían
el aprendizaje situado. Este tipo de
dispositivos promueve las interacciones con otras personas en un contexto
histórico e institucional.
A partir de las relaciones entre el contexto sociocultural con tradiciones históricas, instituciones y
comunidades (factor societal) y las interacciones entre individuos (factor
social).
En 1978 Vigotsky planteó un triangulo mediacional entre sujeto-herramienta- objeto que recogía las interacciones interpersonales.
Engeström (1990) expandió dicho triángulo en función del contexto, sumando elementos del entorno sociocultural: regla, comunidad y división del trabajo. Esta visualización denominada “sistema de actividad” es producto del estudio de fenómenos articulados en torno a la actividad humana contextualizada.
En 1978 Vigotsky planteó un triangulo mediacional entre sujeto-herramienta- objeto que recogía las interacciones interpersonales.
Engeström (1990) expandió dicho triángulo en función del contexto, sumando elementos del entorno sociocultural: regla, comunidad y división del trabajo. Esta visualización denominada “sistema de actividad” es producto del estudio de fenómenos articulados en torno a la actividad humana contextualizada.
¿Con qué unidades de
análisis?
El lenguaje fue la
principal unidad de análisis utilizada por Vigotsky para su proyecto
intelectual. Si entendemos el lenguaje como herramienta cultural y no en
función de la palabra o al discurso verbal, bien podría ser este una unidad de
análisis para el fenómeno de las tecnologías móviles. Las interfaces y
aplicaciones de los dispositivos móviles se sustentan sobre un lenguaje
transformado a partir de las posibilidades que nos brindan las nuevas
tecnologías.

Me identifico mucho con tus apreciaciones; sin lugar a dudas una de las mejores herramientas y que garantiza un aprendizaje significativo, permitiendo actvidades colaborativas son las herramientas culturales.
ResponderEliminarTomar como referente teórico a Vigostky para el diseño de currículos escolares es ir a de la mano con la innovación. Los espacios de interacción social que nos ofrece la tecnología superan las fronteras. Se utiliza el lenguaje como medio de expresión, participación y apropiación de conocimientos. Las atribuciones positivas son múltiples y dependen de la medición que realice el docente en su práctica pedagógica.
ResponderEliminarcomparto tus apreciaciones teóricas, las TIC o NTiCs representan una gran oportunidad en la generación de espacios colaborativos y la interacción, pero es necesario considerar el cambio metodológico que debe ir asociado en el proceso.
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